martes, 18 de enero de 2011

Cancer

Camina rápido, como si huyera de la muerte. Escapando del olvido, escapando de una vida. Su cuerpo se agita, pero la respiración ya no es igual (sus piernas tiemblan), quiere ausentarse de la enfermedad en forma de montaña, que poco a poco, pero muy rápido va dejando atrás. Parece que no camina, en cambio vuela y todo lo deja atrás; todo menos el monstruo del cancer que le pisa los talones sin remedio alguno, camina como guerrero hacia una matanza segura, y no por eso se detiene. Camina como si cada instante y cada segundo de la vida fuese único e irripetible. Camina y me hace sentir envidia de su afan de vivir, y su ritmo al caminar, hace sonrojar mi vida.

A mi Tio

No hay comentarios:

m