sábado, 9 de febrero de 2013

Los 13 Apostoles

El primer apóstol nació, no quería nacer, discutió con Dios casi tanto tiempo como tres vidas seguidas. No quería nacer, le incomodaba el cuerpo y su sentir; amar, llorar, reír, cagar, comer le parecían una horrible situación y de solo pensarlo le causaba escozor. Nacer implica vivir, vivir significaba existir y coexistir  con los demás seres, este apóstol no quería nada y esos asuntos de la vida no le llamaban en lo mas mínimo la atención, nunca pudo entender porque Dios le concedió nacer, en todo caso  nacer se convirtió en un martirio y el respirar un malestar.

El décimo apóstol no puede oler, el sentido del olfato es un sentido desconocido para el, todo le huele mal, el mismo huele mal. Claro que no siempre fue así, o por lo menos eso piensa él, lo que pasa es que suele recordar olores; el olor a ella es uno de los que mas recuerda, es el olor a Rosa, es olor,  aroma,  fragancia; lo recuerda día a día, lo preserva y lo enamora. Como no ser un karma cuando no se tiene olfato y hay una fragancia que lo persigue por ahí y mientras tanto todo lo demás apesta. 

No hay comentarios:

m